En Chile, nuestra Planta de Coquimbo utiliza energía eléctrica 100% renovable, validada por el certificado I-REC (International Renewable Energy Certificate). Este consumo implica el uso de fuentes de energía que se regeneran de manera natural, como la solar, eólica o hidroeléctrica, lo que genera un impacto ambiental significativamente menor que los combustibles fósiles.
Respecto a la energía térmica, en Chile, está planificada para 2029 la reestructuración de la matriz energética hacia alternativas como el biometano, que se encuentran en etapa de análisis de factibilidad técnica.
Al mismo tiempo, implementamos estrategias de optimización energética y promovemos el ecodiseño en nuestros procesos. Un ejemplo destacado es el desarrollo de placas livianas, que combinan una estructura interna optimizada con materiales seleccionados y procesos avanzados. Estas placas reducen su peso sin comprometer resistencia ni desempeño, marcando un avance significativo en innovación sostenible.
En cuanto al agua, hemos logrado una reducción en el consumo a través de mejoras de proceso, optimizando nuestras instalaciones y utilizando sistemas de monitoreo en tiempo real para identificar oportunidades de ahorro.
El aprovechamiento responsable de los materiales es clave. Por ello el papel utilizado en la formación de la placa tiene un contenido de reciclado superior al 70%.
En Chile, los residuos generados en planta son clasificados y enviados a reciclaje externo para contribuir a la economía circular.
Las Declaraciones Ambientales de Producto (EPDs) están disponibles para su descarga, y nuestro equipo está a su disposición para analizar su proyecto y responder a sus preguntas.