Desde la Revolución Industrial ha predominado un enfoque económico lineal que consiste en: extraer materias primas, fabricar bienes, utilizarlos y, finalmente, eliminarlos. Este modelo -resumido como extraer, producir, y desechar- se apoya en la premisa equivocada de que los recursos naturales no se agotan y prioriza beneficios inmediatos sin considerar su impacto climático. Aunque ha sido el sistema dominante, hoy sabemos que no es sostenible y que perjudica al planeta.
La Economía Circular (EC) plantea que productos, materiales y recursos permanezcan en el ciclo el mayor tiempo posible mediante estrategias como la reutilización, la reparación, la renovación y el reciclaje. Según la Ellen MacArthur Foundation, su aplicación se guía por tres principios:
Desde Knauf consideramos que adoptar un enfoque circular en la construcción es una oportunidad para transformar el sector para alcanzar mayor eficiencia y sostenibilidad.
Si quieres profundizar en las diferencias entre la economía lineal y la economía circular, puedes visitar nuestro blog.