Uno de los causantes de la mala calidad del aire son los COVs (compuestos orgánicos volátiles), sustancias químicas causando efectos nocivos en la salud.
Ojos irritados, estornudos, fatiga, dolor de garganta, dolor de cabeza, tos, alergias, enfermedades respiratorias e incluso cardiopatías. El impacto del aire de mala calidad en nuestros hogares, colegios... se ha convertido en una preocupación a escala mundial denominada “síndrome del edificio enfermo”.
La EPA afirma que las personas muy jóvenes, mayores y vulnerables que padecen enfermedades cardiovasculares o respiratorias son especialmente sensibles a la contaminación atmosférica porque pasan más tiempo en lugares cerrados.
El informe de la agencia de datos YouGov and Velux® indica que un adulto normal respira alrededor de 15 000 litros de aire al día y que este aire contiene compuestos orgánicos volátiles (COV). “Los contaminantes del aire en espacios cerrados han aumentado en las últimas décadas debido a factores como el incremento del uso de materiales de construcción sintéticos”, señala la EPA.
El efecto es considerable. Un informe de la iniciativa Buildings 2030 afirma que la exposición al aire interior de mala calidad ha dado lugar al descenso de los niveles de productividad laboral y al aumento del absentismo por enfermedad, así como a una reducción de los períodos de atención en las aulas. Y lo que es más alarmante, la Organización Mundial de la Salud ha publicado cifras que revelan que 3,8 millones de personas mueren al año de forma prematura debido a enfermedades atribuibles a la contaminación del aire doméstico.
La importancia de la Calidad del Aire Interior en un impresionante video.
El objetivo de Knauf Insulation siempre ha sido contribuir al confort y la salud de los edificios y de sus residentes a través de nuestras soluciones.
Nuestras soluciones ETechnology en lana de vidrio y lana de roca están certificadas con el sello Indoor Air Confort Gold de Eurofins como “material sobresaliente” conforme a la certificación para emisiones de COV y calidad del aire interior. Además, cuentan con la certificación A+ de la Etiqueta Francesa en cuanto a emisiones de COV y cumple programas voluntarios de certificación de la calidad del aire interior como el programa Blue Angel alemán y el programa M1 finlandés.
Ahora, el estándar Eurofins ha sido reconocido por DGNB —el sistema de evaluación de sostenibilidad de los edificios alemán—, la única certificación de este tipo aceptada por este sistema.
Indoor Air Comfort Gold se considera la certificación europea más completa para verificar productos con baja emisión de compuestos orgánicos volátiles (COV). La certificación de Eurofins combina los criterios más estrictos relativos a las emisiones de COV establecidos en los reglamentos nacionales, un gran número de etiquetas de emisiones de COV de carácter voluntario y requisitos de COV de LEED, WELL, BREEAM, DGNB y HQE.
En el contexto de construcción de los últimos años, y en gran parte por falta de normativa reguladora, la calidad del aire interior ha pasado completamente desapercibida del proceso constructivo.
En la actualidad, la eficiencia energética ha ganado peso a la hora de definir un edificio, y a su vez se ha asociado aislamiento y hermeticidad como concepto de perdidas térmicas, aunque la combinación de ambos, sin una buena ventilación puede generar un grave problema de calidad del aire interior.
Organismos oficiales como la OMS estiman que las personas pasan entre un 75 y un 90% de su tiempo en espacios interiores (trabajo, gimnasio, casa, etc.).
Las mismas fuentes indican también que el aire de estos espacios interiores está de media entre 2 y 7 veces más contaminado que el aire exterior.
Se podría definir el SEE (síndrome edificio enfermo) como aquellos síntomas derivados de factores presentes en el ambiente del edificio. La OMS diferencia dos tipos: