Cuando se realiza un proyecto de edificación se eligen los materiales y soluciones constructivas en función de sus características técnicas y propiedades para cumplir con las exigencias de cada proyecto y garantizar la calidad deseada cumpliendo con la normativa vigente. Para ofrecer la posibilidad de evaluar un producto en función de su comportamiento ambiental de forma objetiva y fiable se elaboran las Declaraciones Ambientales de Producto (DAP), basadas en el análisis del ciclo de vida del producto verificado por un organismo independiente para acreditar su información.
Knauf está comprometido con una construcción más sostenible, aportando productos y sistemas para minimizar los impactos ambientales en todo el ciclo de vida de la edificación.
Las Declaraciones Ambientales de Producto (DAP), conocidas en inglés como Environmental Product Declarations (EPD), proporcionan información cuantitativa sobre los impactos ambientales de un producto a lo largo de todo su ciclo de vida. Estas declaraciones, clasificadas como "ecoetiquetas" de tipo III, se elaboran siguiendo estándares internacionales como la norma ISO 14025 y la serie de normas ISO 14040 e ISO 14044, que regulan el análisis del ciclo de vida (ACV).
El proceso para obtener una Declaración Ambiental de Producto (DAP) implica la realización de un inventario global y multicriterio de los impactos ambientales del producto, abarcando todas las etapas de su ciclo de vida, desde el origen de las materias primas hasta el final de su vida útil. Este análisis se lleva a cabo utilizando el método de Análisis del Ciclo de Vida (ACV), que permite evaluar los impactos ambientales sobre una base científica y reglamentaria. Incluye aspectos como el consumo energético, el agotamiento de recursos, el consumo de agua, la generación de residuos sólidos, la contribución al cambio climático, la acidificación atmosférica, la contaminación del aire y del agua, la destrucción de la capa de ozono y la formación de ozono fotoquímico.
En el sector de la construcción, las Declaraciones Ambientales de Producto se han consolidado como una herramienta clave para promover la mejora ambiental. Además, facilitan el cumplimiento de la legislación tanto a nivel nacional como internacional, contribuyendo a un desarrollo más sostenible en la industria.
Las Declaraciones Ambientales de Producto (DAP) que buscan trasladar información al mercado de manera fiable y contrastada deben ser verificadas por un organismo independiente. Esta verificación es lo que las diferencia de las ecoetiquetas tipo II, también conocidas como autodeclaraciones, en las que el fabricante proporciona información sobre el producto sin que esta haya sido sometida a un proceso de comprobación externa.
El verificador actúa como una entidad imparcial que revisa el análisis del ciclo de vida (ACV) y la documentación técnica del producto, asegurando que la información presentada sea transparente y creíble. Es importante diferenciar el papel del verificador del del programa de publicación (u operador). Mientras que el verificador se encarga de validar la calidad y la conformidad de los datos, el programa de publicación es responsable de registrar, gestionar y publicar las DAP en una plataforma accesible para el mercado. El operador también establece las reglas del programa, conocidas como Reglas de Categoría de Producto (RCP), que definen los requisitos específicos para la elaboración de las DAP en función del tipo de producto o sector. En el sector de la construcción, DAPcons® actúa como un operador especializado en el registro y publicación de Declaraciones Ambientales de Producto específicas para este ámbito.
En conjunto, ambos roles son esenciales para garantizar la fiabilidad y la utilidad de las DAP en el mercado, especialmente en sectores como la construcción, donde estas herramientas son clave para las certificaciones de sostenibilidad.
El proceso para obtener una DAP®cons comportan la realización de un inventario global y multicriterio de los impactos ambientales del producto desde su origen hasta el final de su vida útil, con el que se realiza una evaluación sobre una base científica y reglamentaria, utilizando el método de Análisis del Ciclo de Vida (ACV), siendo diversos los parámetros que se informan y entre los que destacan: el consumo energético, el agotamiento de recursos, el consumo de agua, los residuos sólidos, la acidificación atmosférica, la polución del aire y del agua, la destrucción de la capa de ozono, la formación de ozono fotoquímico, etc…
Las declaraciones ambientales de productos DAP®cons han de ser verificadas por profesionales o instituciones independientes acreditadas por el Programa DAP®construcción comprobándose el cumplimiento de las normas internacionales, los requisitos del Programa y las reglas de categoría de producto correspondientes lo que garantiza la veracidad, la calidad y la exactitud de la información y los datos utilizados.