
Los edificios sostenibles se conciben desde su diseño inicial para minimizar su impacto ambiental y maximizar su contribución a la salud y el bienestar de las personas. Este enfoque abarca todas las etapas de su ciclo de vida, desde la selección de materiales y la construcción, hasta su uso, mantenimiento y eventual fin de vida. Para evaluar el nivel de sostenibilidad de un edificio, existen sellos especializados que analizan no solo los impactos ambientales, sino también los aspectos económicos y sociales, proporcionando una visión integral de su desempeño sostenible.