El estándar Passivhaus, desarrollado por el Passivhaus Institut en Alemania, es un sistema de certificación que se centra en la eficiencia energética y el confort térmico de los edificios. Este esquema evalúa aspectos clave como el aislamiento térmico, la hermeticidad, la ventilación mecánica con recuperación de calor, la eliminación de puentes térmicos y el uso de ventanas de altas prestaciones. El objetivo principal es reducir al mínimo la demanda energética del edificio, logrando un consumo casi nulo para calefacción y refrigeración, sin comprometer el confort interior. Los edificios que cumplen con estos requisitos pueden obtener la certificación en diferentes categorías, como Classic, Plus o Premium, dependiendo de su nivel de eficiencia energética y generación de energía renovable.